[Celia]

La cuarentena me pilla en Sevilla, en una habitación de un piso compartido como único espacio donde sentirme libre. Entonces, comienzo a reflexionar sobre mi persona, Volunto, la Celia pasada y futura.
Vuelvo a disfrutar de tiempo para mi. Hace más de un año y medio que no pasaba esto. Así que tengo ganas de crear como lo hacía en los primeros años de carrera. Quiero volver a experimentar sin preocuparme del resultado final.

Mientras estas ideas rondan por mi cabeza, llegan a Volunto dos comentarios de dos chicas que no conocía, pero ellas no saben lo feliz que me hicieron. Se sinceraron hablando de su vello.

 

 

En ese momento comienzo a recordar toda la lucha que había tenido desde pequeña con mis pelos. A mi me gustaban, pero mi familia los odiaba. Volví a sentir lo que sienten esas chicas. Porque, por suerte o por desgracia, mi madre me insistía en que me hiciera la fotodepilación y mis piernas e ingles ya no son ni la mitad de peludas que eran. Lo echo de menos. Ya no se me une el pelo de las piernas con las ingles 🙁

Aún así, sigo estando repleta de vello por el resto del cuerpo:

 

CEJAS – BIGOTE – BARBA – AXILAS – BRAZOS – MANOS – DEDOS DE LAS MANOS – PEZONES – BARRIGA – CULO – COÑO – INGLES – PIERNAS – PIES – DEDOS DE LOS PIES

 

Seguro que si hago un mapa de mi cuerpo con todas las partes que están cubiertas de pelo, quedaría mi figura prácticamente dibujada.

Eso he decidido hacer sin pensarlo mucho. He buscado entre las cosas que había por el piso porque todo está cerrado, no puedo pensar en comprar otro tipo de materiales.
Encuentro barro y papeles usados en la bolsa del reciclaje. Quito la cama para poder tener espacio y me grabo.

Aún no estoy preparada para mostrar el vídeo, pero sí algunos fotogramas:

 

Después de grabar, me sentía agotada. Aproveché para tomar algunas fotos con la cámara y el móvil rápidamente. Normalmente suelo dedicarme bastante tiempo a la hora de hacerme fotos, pero esta vez necesitaba descansar. Tenía una sensación rara que acabé digiriendo entre lágrimas por la noche. Fueron un cúmulo de sentimientos los que surgieron ese día, pero siempre hay que recibirlos de manera positiva.